Ayer decidimos cambiar nuestros planes vacacionales (que raro suena...). De la idea de ir a Francia del 5 al 27 de agosto, en avión y movernos por allí en trenes y autobuses, sólo queda el destino. Nos vamos a Francia, pero el día 28 de julio, en coche, y volvemos el día 15 de agosto. Se adelanta el viaje y cambiamos el medio de transporte, pues es la opción más barata, cómoda y con la que será más fácil ver todos los rincones que queremos ver del Valle del Loira, de la Bretaña, de Normandía y de París. Además siempre se puede añadir o quitar alguna visita, en función del tiempo que tengamos y de lo que vayamos viendo, incluso por el camino desde Barcelona.
19.7.08
17.7.08
¡Ahora sí que sí! ¡Ya soy Educadora Social!
Creo que el título es claro. Ya se han cerrado las actas y está todo más que aprobado. Así que a falta de empezar con los trámites del título, ya se puede decir que soy Educadora Social. Así que sabiendo esto y que tengo el trabajo de mis sueños a partir del 1 de septiembre, ¿qué más puedo pedir? Creo que poca cosa más (al menos en el ámbito profesional). Estoy contenta y quiero compartirlo con todos.
Gracias a los que durante estos 3 años de carrera me habeis aguantado, tanto en las épocas de estrés como en las más relajadas, sin vosotros/as posiblemente no lo hubiera conseguido. Empezando por Aarón y mi família y acabando por las personas que he ido conociendo hasta hace poco, sin olvidarme nunca de mis amigos, aquellos que siempre han estado apoyándome en todo. Gracias.
¡Y ahora a disfrutar del veranito!
Besos
YANKO
Gracias a los que durante estos 3 años de carrera me habeis aguantado, tanto en las épocas de estrés como en las más relajadas, sin vosotros/as posiblemente no lo hubiera conseguido. Empezando por Aarón y mi família y acabando por las personas que he ido conociendo hasta hace poco, sin olvidarme nunca de mis amigos, aquellos que siempre han estado apoyándome en todo. Gracias.
¡Y ahora a disfrutar del veranito!
Besos
YANKO
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Aniversarios,
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13.7.08
Reflexiones
¿Qué ha pasado durante el último año de mi vida? La respuesta es fácil, muchísimas cosas, unas buenas y otras no tanto...
Si nos remontamos al verano pasado, creo recordar que fué un bonito verano, trabajando en el mes de julio y en agosto viajando a Egipto y haciendo una escapadita de un fin de semana a Granada. Dos viajes que me gustaron mucho y de los que disfruté de la compañía y de las vistas.
Después llegó septiembre y aunque se suponía que las vacaciones de verano habían acabado, para mi no fué así. Debería haber empezado las prácticas de tercero en el Ateneu, pero todo se fué retrasando hasta mitad de octubre y las clases de la universidad tampoco empezaron, así que sin trabajo y sin estudios, me dediqué durante el mes de septiembre a aprovechar mis últimos días con Aarón.
A continuación llegó el 1 de octubre y todo cambió, ese mismo día Aarón se fué a Perú y yo empezé mi último año de universidad. Esa misma semana empezé de nuevo a trabajar en ADUAB y el curso de árabe al que me había matriculado. La primera semana de octubre fue un desastre, no me hacia a la idea de que iba a estar 9 meses sin ver a Aarón y en cuanto paraba de hacer cualquier cosa que me distraía sólo me venía a mi cabeza la cara de mi niño, la distancia que nos separaba y el tiempo que faltaba para volvernos a ver. Poco a poco, fui llenando mi agenda de actividades, lo que hizo que llevara mejor la distancia y la separación, pero también que mi estrés aumentara.
A principios de noviembre se me podía ver yendo a la universidad a clase y a trabajar al ADUAB, haciendo las practicas en el Ateneu, trabajando en Hospitalet, asistiendo a clase de árabe y siempre que podía quedaba con los amigos para distraerme. Este mismo mes me decidí y me compré los billetes de avión para irme a Perú en Semana Santa a ver a Aarón. Me costaron una pasta importante pero no me importó pues iba a poder ver a mi niño.
En diciembre dejé el trabajo de Hospitalet, en el que no llegué a aguantar dos meses pero encontré trabajo en la escuela de idiomas Comunica't. El cambió fue genial, una de las mejores decisiones que he tomado nunca. También llegó Navidad y con ello, días de fiesta y de añoranzas. El año nuevo se presentó como nunca, mal porque no estaba con Aarón, porque desde hacía varios años iba a ser el primero que pasara sin él, pero bien, porqué nos pegamos una gran fiesta y me propuse que el 2008 sería mi año.
El mes de enero fue raro, volví a mis actividades rutinarias excepto a la universidad, pues se presentaban los examenes del primer semestre y tocaba estudiar. Debo reconocer que no me apliqué mucho y que como era de esperar mis notas bajaron. Pero empezé el segundo semestre, en febrero, más motivada con la idea de que en junio quería acabar la carrera y que no tenía más remedio que ponerme en serio.
En marzo se presentó Semana Santa y por lo tanto, un gran viaje me esperaba. El día 13 de marzo me embarqué en el aeropuerto de Barcelona, destino Madrid-Lima. Al llegar a Lima me encontré con una gran sorpresa, Aarón vino a buscarme al aeropuerto, había cambiado el billete a Piura para el día siguiente y tenía reservada una habitación en un hostal en el centro de Lima. Fue un bonito reencuentro. Igual que fue todo el viaje. La verdad es que no me puedo quejar de nada de mi estancia allí. Sol, calor y también lluvia, pero lo que importa, la convivencia durante 10 días con Aarón, muy bien. Me acogieron en el Hogar de Cristo donde estaba viviendo Aarón, y todos se portaron muy bien conmigo. El regreso del viaje fue un poco más tormentoso, cambios de aviones y rutas, que me llevaron hasta Nueva York y me hicieron llegar un día más tarde a Barcelona. Pero fué toda una aventura que siempre me quedará para explicarsela a mis nietos.
Y de nuevo, vuelta a la rutina, pues quedaba lo peor hasta el final de curso. Abril y mayo pasaron bastante despercibidos por la rutina y el estrés del día a día. Pero llegó junio y mi vida volvió a dar un giro. El día 3 de junio, regresó Aarón a Barcelona, después de su larga aventura y el día 4 hicimos 5 años juntos. Pero como creo que ya todos sabeis, este mes de junio fué muy estresante para mí. Muchos trabajos que hacer para la universidad, problemas con compañeras que no se implican y pasan de todo, el final del curso de árabe y el examen, el final del ADUAB que hasta casi la última semana no se sabía si continuaría con sus actividades o si se cerraba (al final continua), los últimos días de trabajo en la escuela de idiomas y las últimas prácticas en el Ateneu. Mucho estrés, unido a noticias inesperadas y no muy buenas, pero el final ha sido capaz de tapar lo malo y dejar ver lo bueno. Porque aunque de golpe todo se acababa en el plazo de dos o tres días, ahora empezaba una nueva etapa. Acabé el mes de junio con la mejor notícia que nadie me podía dar y al día siguiente empezaba el casal de verano en el Ateneu.
Y ahora que ya está acabando el casal y por tanto empiezan mis vacaciones, creo que este año podré disfrutarlas mucho, sabiendo que ya he acabado la diplomatura de educación social (sólo falta tramitar el título), que en agosto nos vamos a Francia de vacaciones y que el día 1 de septiembre empiezo a trabajar donde siempre he soñado trabajar. ¿Qué más puedo pedir?
Bueno siempre se puede pedir algo más así que no me voy a cortar: desearía olvidar ciertas cosas que han pasado y volver a la normalidad. Me gustaría que algunas personas miraran más allá de su ombligo y supieran aceptar que no todo puede ser como ellos quieren y cuando quieren. Me hubiera gustado que una persona importante para mí no me hubiera fallado y que fuera un poco más sensata hasta el punto de hacer algo que le he pedido personalmente que no haga sólo por llevar la contraria y fastidiar. Quisiera que algunas personas pensaran dos veces lo que van a decir antes de decirlo si con eso evitan que otras sufran. Para algunas cosas desearía volver a la infancia para no tener ciertas responsabilidades y poder vivir los buenos momentos junto a personas que ya no están, pero también deseo vivir el presente y pensar en el futuro y demostrarme a mi misma que de adulta también se disfruta de buenos momentos.
Sin más, daros las gracias a todos los que estais junto a mí, porque contribuís a que el presente sea más feliz y fácil de llevar. Y perdonad si os he fallado.
Besos
YANKO
Si nos remontamos al verano pasado, creo recordar que fué un bonito verano, trabajando en el mes de julio y en agosto viajando a Egipto y haciendo una escapadita de un fin de semana a Granada. Dos viajes que me gustaron mucho y de los que disfruté de la compañía y de las vistas.
Después llegó septiembre y aunque se suponía que las vacaciones de verano habían acabado, para mi no fué así. Debería haber empezado las prácticas de tercero en el Ateneu, pero todo se fué retrasando hasta mitad de octubre y las clases de la universidad tampoco empezaron, así que sin trabajo y sin estudios, me dediqué durante el mes de septiembre a aprovechar mis últimos días con Aarón.
A continuación llegó el 1 de octubre y todo cambió, ese mismo día Aarón se fué a Perú y yo empezé mi último año de universidad. Esa misma semana empezé de nuevo a trabajar en ADUAB y el curso de árabe al que me había matriculado. La primera semana de octubre fue un desastre, no me hacia a la idea de que iba a estar 9 meses sin ver a Aarón y en cuanto paraba de hacer cualquier cosa que me distraía sólo me venía a mi cabeza la cara de mi niño, la distancia que nos separaba y el tiempo que faltaba para volvernos a ver. Poco a poco, fui llenando mi agenda de actividades, lo que hizo que llevara mejor la distancia y la separación, pero también que mi estrés aumentara.
A principios de noviembre se me podía ver yendo a la universidad a clase y a trabajar al ADUAB, haciendo las practicas en el Ateneu, trabajando en Hospitalet, asistiendo a clase de árabe y siempre que podía quedaba con los amigos para distraerme. Este mismo mes me decidí y me compré los billetes de avión para irme a Perú en Semana Santa a ver a Aarón. Me costaron una pasta importante pero no me importó pues iba a poder ver a mi niño.
En diciembre dejé el trabajo de Hospitalet, en el que no llegué a aguantar dos meses pero encontré trabajo en la escuela de idiomas Comunica't. El cambió fue genial, una de las mejores decisiones que he tomado nunca. También llegó Navidad y con ello, días de fiesta y de añoranzas. El año nuevo se presentó como nunca, mal porque no estaba con Aarón, porque desde hacía varios años iba a ser el primero que pasara sin él, pero bien, porqué nos pegamos una gran fiesta y me propuse que el 2008 sería mi año.
El mes de enero fue raro, volví a mis actividades rutinarias excepto a la universidad, pues se presentaban los examenes del primer semestre y tocaba estudiar. Debo reconocer que no me apliqué mucho y que como era de esperar mis notas bajaron. Pero empezé el segundo semestre, en febrero, más motivada con la idea de que en junio quería acabar la carrera y que no tenía más remedio que ponerme en serio.
En marzo se presentó Semana Santa y por lo tanto, un gran viaje me esperaba. El día 13 de marzo me embarqué en el aeropuerto de Barcelona, destino Madrid-Lima. Al llegar a Lima me encontré con una gran sorpresa, Aarón vino a buscarme al aeropuerto, había cambiado el billete a Piura para el día siguiente y tenía reservada una habitación en un hostal en el centro de Lima. Fue un bonito reencuentro. Igual que fue todo el viaje. La verdad es que no me puedo quejar de nada de mi estancia allí. Sol, calor y también lluvia, pero lo que importa, la convivencia durante 10 días con Aarón, muy bien. Me acogieron en el Hogar de Cristo donde estaba viviendo Aarón, y todos se portaron muy bien conmigo. El regreso del viaje fue un poco más tormentoso, cambios de aviones y rutas, que me llevaron hasta Nueva York y me hicieron llegar un día más tarde a Barcelona. Pero fué toda una aventura que siempre me quedará para explicarsela a mis nietos.
Y de nuevo, vuelta a la rutina, pues quedaba lo peor hasta el final de curso. Abril y mayo pasaron bastante despercibidos por la rutina y el estrés del día a día. Pero llegó junio y mi vida volvió a dar un giro. El día 3 de junio, regresó Aarón a Barcelona, después de su larga aventura y el día 4 hicimos 5 años juntos. Pero como creo que ya todos sabeis, este mes de junio fué muy estresante para mí. Muchos trabajos que hacer para la universidad, problemas con compañeras que no se implican y pasan de todo, el final del curso de árabe y el examen, el final del ADUAB que hasta casi la última semana no se sabía si continuaría con sus actividades o si se cerraba (al final continua), los últimos días de trabajo en la escuela de idiomas y las últimas prácticas en el Ateneu. Mucho estrés, unido a noticias inesperadas y no muy buenas, pero el final ha sido capaz de tapar lo malo y dejar ver lo bueno. Porque aunque de golpe todo se acababa en el plazo de dos o tres días, ahora empezaba una nueva etapa. Acabé el mes de junio con la mejor notícia que nadie me podía dar y al día siguiente empezaba el casal de verano en el Ateneu.
Y ahora que ya está acabando el casal y por tanto empiezan mis vacaciones, creo que este año podré disfrutarlas mucho, sabiendo que ya he acabado la diplomatura de educación social (sólo falta tramitar el título), que en agosto nos vamos a Francia de vacaciones y que el día 1 de septiembre empiezo a trabajar donde siempre he soñado trabajar. ¿Qué más puedo pedir?
Bueno siempre se puede pedir algo más así que no me voy a cortar: desearía olvidar ciertas cosas que han pasado y volver a la normalidad. Me gustaría que algunas personas miraran más allá de su ombligo y supieran aceptar que no todo puede ser como ellos quieren y cuando quieren. Me hubiera gustado que una persona importante para mí no me hubiera fallado y que fuera un poco más sensata hasta el punto de hacer algo que le he pedido personalmente que no haga sólo por llevar la contraria y fastidiar. Quisiera que algunas personas pensaran dos veces lo que van a decir antes de decirlo si con eso evitan que otras sufran. Para algunas cosas desearía volver a la infancia para no tener ciertas responsabilidades y poder vivir los buenos momentos junto a personas que ya no están, pero también deseo vivir el presente y pensar en el futuro y demostrarme a mi misma que de adulta también se disfruta de buenos momentos.
Sin más, daros las gracias a todos los que estais junto a mí, porque contribuís a que el presente sea más feliz y fácil de llevar. Y perdonad si os he fallado.
Besos
YANKO
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